Martes 26 de febrero de 2008, por Javier Giraldo M. , S.J.
Grupos, movimientos y comunidades solidarias de diversos países de Europa y de América del Norte nos acompañaron, a través de 25 delegados, en el ritual de la memoria y caminaron,con más de un centenar de pobladores de San José de Apartadó, 9 horas de ida y otras tantas de regreso, hasta la Serranía de Abi-be, para tocar la tierra ensangrentada; para mirar, sentir y asimilar el escenario del crimen; para ver “llorar al Río Mulatos”, como hermosamente lo expresó en una canción un grupo solidario de Italia; para reaccionar con el corazón y con los sentidos frente a lo que la humanidad no debería volver a tolerar nunca más.